miércoles, 20 de mayo de 2015

HISTORIA

Antes de la llegada de los españoles, fueron varios pueblos indígenas, bajo el liderazgo del cacique Mompoj, los primeros habitantes de estas tierras. Sólo hasta el 3 de mayo de 1537 y luego de varias guerras los conquistadores lograron asentarse allí, y es por eso que se reconoce esta fecha como la fundación de esta ciudad situada a orillas del río Magdalena.

Puede llamársele Mompox o Mompós, nombre dado en memoria del cacique que habitó allí antes de la llegada del invasor.



Ubicada en la isla Margarita (la séptima isla fluvial más grande del mundo), la ciudad de Mompox fue desde su fundación un punto estratégico para el comercio, por tanto allí se radicaron adineradas familias españolas.


Mompox es reconocida por haber sido la primera ciudad de Colombia que se declaró independiente de la corona española, el 6 de agosto de 1810; dado que la junta de gobierno que proclamó la independencia el 20 de julio de 1810 en Bogotá, siguió siéndole fiel al rey Fernando VII. Por eso es reconocida como la “Ciudad Valerosa”.


Más tarde el libertador Simón Bolívar reconoció que “si a Caracas debo la vida, a Mompox debo la gloria”, debido a que luego del fracaso militar de Puerto Cabello y cuando todos habían perdido la fe en él, fue Mompox quién le dio a El Libertados 400 de sus hombres, con los que inició la campaña para libertar Caracas. Entonces podría decirse que en Mompox se iniciaron todas las campañas gloriosas de Bolívar que le dieron la libertad a la Gran Colombia.


Más tarde, a finales del siglo XIX, el brazo del río en donde se ubica Mompox fue perdiendo caudal y así, esta bella ciudad que al día de hoy conserva su estilo colonial, fue perdiendo influencia en la vida nacional y de a poco se ha convertido en un paraíso perdido.



En 1995 Mompox fue declarada por la Unesco Patrimonio Material de la Humanidad y al día de hoy es uno de los destinos preferidos por los turistas nacionales e internacionales. 

Monumentos a personajes ilustres



Ángel de la Gloria y la Justicia



Este monumento simboliza la inspiración dada a los valientes momposinos que en 1810 se convirtieron en los primeros colombianos en proclamar la independencia absoluta del yugo español.




También es un homenaje a Simón Bolívar, el Libertador, quién toda su vida agradeció el coraje momposino y la velentía de los hombres que con él emprendieron La Campaña Admirable.  


Este monumento se sitúa frente a la alcaldía de Mompox.


Candelario Obeso


Poeta y novelista momposino. 
Es uno de los primeros representantes de la poesía negrista.
Busto situado en el Cementerio municipal.


Don Juan del Corral
(Dictador de Antioquia)


Momposino ilustre que aportó su valentía para la independencia de Antioquia. Promulgó en 1813 la independencia de Antoquia de España.


Sacerdote Dominico


Homenaje de Mompox a la comunidad de los Dominicos, portadores de la fe y la cultura, que llegaron con los españoles en el siglo XVI.

Simón Bolívar, El Libertador


Libertador de Colombia, Venezuela, Perú y Ecuador. 
Fundador de la Gran Colombia y Padre de la Patria




martes, 19 de mayo de 2015

Mi experiencia en Mompox

Siempre que se habla de Mompox suele comparársele con Macondo y sin embargo, quien se detenga a observar con detenimiento, sabrá que esta comparación es pura falsedad. Aunque ambos pueblos a la orilla de un río hierven en las horas del sol, Mompox nunca fue “una aldea de veinte casas de barro y cañabrava” como sí Macondo, ni el Magdalena “un río de aguas diáfanas que se precipitan por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos”



Mompox, entonces, al día de hoy es lo que siempre ha sido: un pueblo de los tiempos de la colonia anclado en el siglo XVII, que nada o poco tiene que ver con el Aracataca de los años 30. No por esto ha dejado de parecerme el pueblo que cada historiador, cada viajero describe como encantador. Y no sólo Mompox, sino todo aquello que hay en su derredor, pueblos, riachuelos, ciénagas y caseríos.



Pueda ser que en el futuro este pueblo siga siendo un paraíso escondido y que no corra la misma suerte que Cartagena, convertida hoy en el ejemplo perfecto de inequidad y desigualdad. Si el “progreso colombiano” (hoteles, multinacionales, farándula) llegara hasta Mompox, atropellando su armonía, se corre el riesgo de terminar pareciéndose a su capital: prostitución infantil, encarecimiento de la vida, desalojo y pobreza.

CULTURA MOMPOSINA

LUGARES IMPRESCINDIBLES

  • Colegio Nacional Pinillos
  • Casa de la cultura, Patrimonio de la humanidad.
  • Ciénagas.
  • Cementerio Municipal el Rosario.
  • Casa de la Municipalidad (Casa del Ayuntamiento y Justicia mayor o Casa del Cabildo).
  • Calle de la Albarrada.
  • Plaza de la Concepción o Plaza Mayor.
  • Iglesia Santa Bárbara, la Iglesia de San Francisco y  la Iglesia de la Inmaculada Concepción.
  • Casa de los apóstoles.
  • Palacio Municipal o Claustro de San Carlos.
  • Plaza de la Libertad.





ALFARERÍA Y ORFEBRERÍA

La danza de la depresión y la danza de los indios mansos son característicos de las fiestas de la zona.
Las personas suelen ir vestidas con disfraces, vestidos de seda, joyas, coronas con plumas.  En estas celebraciones hacen dramatizados de la época de la conquista y de animales como los coyongos, en donde imitan los movimientos de las aves.



GASTRONOMÍA

Queso de capa: consiste en hacer hojas de queso y que estas se envuelvan unas sobre las otras y vayan dando volumen y forma redonda. Algunos contienen bocadillo en su interior. Cuesta entre mil y dos mil pesos.

Dulce de limón: las mujeres son las encargadas de hacerlo y se encargan de guardar con recelo la receta. Es de forma redonda y tiene un agujero por donde se aplasta y saca la pulpa.

Galápago: 
 Es un quelonio reptil que se come en época de Semana Santa para guardar la vigilia.  Se prepara en pebre  (guisado con cebolla, tomate, ajos y condimentos).




SEMANA SANTA

La Semana Mayor en Mompox se celebra por lo alto, con música y bailes recorren las calles por horas.
Tienen un ritual que se respeta como es el del vestuario, los nazarenos que hacen los pasos al cargar los santos se destacan por ir vestidos con túnicas azules, capote en punta y un lazo blanco que envuelve sus cinturas.
La tradición se pasa de generación en generación y es símbolo en las regiones de la depresión momposina de jerarquía, respeto e historia.